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El último grito de la moda… ¿dañar el medio ambiente?

El último grito de la moda… ¿dañar el medio ambiente?

Blusas, camisas, cinturones… Mucha gente disfruta de las creaciones innovadoras de los diseñadores y estar a la moda, sin embargo tiene un lado oscuro y es que es la segunda industria más contaminante, tan solo después de la petrolera.

La industria de la moda tiene un gran impacto negativo social y ecológico. El nivel de contaminación es tal que produce más emisiones anualmente que todos los vuelos internacionales y los barcos de carga.

Además, se trata de una actividad que en un sinnúmero de ocasiones ha sido señalada por maltrato animal, al hacer uso de pieles y expones a especies a sufrimiento.

“¿Tiene usted en su ropero un par de jeans de algodón? ¿Sabía que para producirlo se necesitó alrededor de 10 mil litros de agua, una cantidad mayor de la que un ser humano en diez años?”, indica un reportaje del Programa de la Organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

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Esta industria produce el 20 por ciento de las aguas residuales y el 10 por ciento de las emisiones de carbono a nivel mundial.

Por si fuera poco, más de 1900 productos químicos se utilizan en la producción de ropa y alrededor de 10 % de estos compuestos son peligrosos para la salud o el medio ambiente, según la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

El concepto fast fashion (moda rápida) que se refiere al consumo masivo de prendas a bajo costo y que copia las tendencias impuestas por las principales firmas de moda del mundo, ha ayudado a impulsar a la industria textil como una de las más perjudiciales para el medio ambiente.

De acuerdo con el artículo The Global Environmental Injustice of Fast Fashion, 500,000 toneladas de ropa ya utilizada son transportadas a países con menor ingreso, donde se venden en mercados locales.

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Fue en el año 2011 cuando la organización ambientalista Greenpeace lazó su campaña “Detox”, como una forma de presionar a las marcas para que dejen de contaminar.

Una de las principales marcas en ser señaladas fue Levi’s por dañar el medio ambiente en México, que ha sido considerado como un “paraíso” por la facilidad con la que se pueden explotar los recursos y hacer uso de mano de obra barata. Esto ha traído como consecuencia que cada vez más y más empresas extranjeras se instalen en México violando las leyes.

“En la Unión Europea son miles los compuestos que están reglamentados y muchos de ellos están prohibidos. En México, cientos de sustancias tóxicas son vertidas a los ríos cada día y solamente una docena están regulados, principalmente los metales pesados. En nuestro país cualquier empresa o individuo puede descargar en los ríos sustancias altamente tóxicas como el nonil-fenol o el benceno sin que exista una obligación de sancionarlos. El nonil-fenol se usa entre otros en procesos de teñido de fibras textiles y es un disruptor hormonal. Por su parte, el benceno se usa en numerosos procesos y es reconocido como una sustancia cancerígena”, denunció Greenpeace.

La moda del reciclaje

Algunas de las grandes firmas han lanzado propuestas para reducir la huella de carbono, y aunque falta mucho por hacer, cada vez más se unen en proyectos para fabricar productos sin que ello represente un daño severo al medio ambiente.

El reciclaje de prendas, empaques amigables con el medio ambiente, el dejar de usar pieles de animales, la utilización de materiales orgánicos y hasta el uso de botellas de plástico son algunas de las medidas que poco a poco comienzan a ser incorporadas por diversas firmas.

Gucci

En 2017 Gucci anunció que dejaría de producir abrigos con pieles de visón, coyote, zorro, conejo y mapache -su valor alcanzaba los 19 mil dólares-.

Anteriormente otras marcas habían tomado esta medida; Calvin Klein, Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Armani, Hugo Boss y Stella McCartney son algunas de ellas.

Oysho

La marca lanzó colección de trajes de baño hechos nada más y nada menos que con redes de pesca recuperadas del mar. También se está recurriendo a las botellas de plástico como materia prima para elaborar prendas de vestir.

La colección se denomina  Join Life, pero esta idea de trajes de baño ecológicos no viene sola. Se trata de una estrategia muy completa que incluye tiendas ecoeficientes con el que se ha establecido un sistema de ahorro del 20% de energía y de un 50% de agua.

El ambicioso proyecto también incluye empaques amigables con el medio ambiente. Así como la donación de prendas usadas.

El objetivo es alcanzar cero residuos en tiendas, oficinas y centros logísticos para 2020.

Zara

Es una de las empresas que actualmente es reconocida por ser una de las más preocupadas por el medio ambiente luego de que Greenpeace la presionara para que dejara de desechar sustancias químicas peligrosas de su cadena de suministro y de todas sus prendas para el año 2020. Ahora, el compromiso con el medioambiente se incluye dentro de la política de Responsabilidad Corporativa del grupo Inditex.

En 2016 la empresa  creó una línea sostenible con el medio ambiente, la cual está realizada con materiales como algodón orgánico -que consume 90% menos agua que el algodón convencional-, lana reciclada y Tencel, que reduce el impacto ambiental.

Entre las medidas que la empresa ha implementado se encuentran la fabricación de camisetas utilizando botellas de plástico viejas, así como bikinis elaborados a partir de redes de pesca inservibles.

Además, ha instalado en sus tiendas unos contenedores donde la gente puede dejar la ropa que ya no usa, así en lugar de enviarla a la basura, le dará a su ropa una segunda oportunidad.

Zara también ha incluido el desarrollo de empaques ecológicos y reducir el consumo de energía para proteger el medio ambiente.

Adidas y Converse

Adidas y la agencia Parley de la ONU, han elaborado unos tenis cuya materia prima es precisamente el plástico arrojado al mar. Cada par de tenis fabricado evita que 11 botellas de ingresen a los océanos del mundo.

Por su parte, Converse Renew ha trabajado en la creación de nuevos productos utilizando residuos post-consumo y post-industriales.

 

Adriana Rodríguez

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