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Composta, una alternativa para ayudar al medio ambiente

Composta, una alternativa para ayudar al medio ambiente

Todos los residuos sólidos urbanos de alimentos y jardinería generan composta de alta calidad, lo cual contribuye a mejorar el ambiente al retirar esos restos del circuito de la contaminación de suelos, aguas y atmósfera y a la vez enriquece los cultivos.

La composta es un abono orgánico que se genera mediante la degradación microbiana controlada que se desencadena al colocar capas de materia orgánica alternadas, airearlas y someter la mezcla a un proceso de descomposición natural que la mineraliza.

Este tipo de abono no solo funciona para cultivos en grandes superficies, en casa es una alternativa para apoyar la siembra de algunos alimentos de forma natural. En este tiempo de estar en nuestros hogares todos pueden aprender a hacer su propia composta, aseguró Ricardo Luna García, secretario de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial de Michoacán.

Para elaborarla sirven cáscaras de huevo, restos de verduras y frutas, así como residuos de origen animal como huesos, piel, carne y sangre, además de material de jardinería como follaje, tallos frescos, hojas secas y abonos verdes, mencionó el titular de la Semaccdet.

Los biólogos de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial, aconsejan que, para hacer tu propia composta en casa, la cama se hace en un hoyo cavado en el suelo, en una bolsa o bote de plástico, un depósito de cemento, malla de alambre, acero inoxidable o madera. No se deben mezclar los restos orgánicos con vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, cenizas frescas, fibras sintéticas y frutos con espinas.

Si se usa madera para la cama de composta, los trozos deben ser de aproximadamente 1.3 centímetros y de 5 centímetros sí se usa papel o restos de alimentos. Las partículas más pequeñas permiten mejor contacto, fermentaciones más rápidas y homogéneas; hay que tener en cuenta que si son demasiado pequeñas se compactan e impiden una adecuada aireación.

Después se coloca una capa de paja de 30 centímetros de altura a lo largo de la cama y encima restos de jardinería, viruta o aserrín, desechos de hortalizas y se humedece profusamente. Se agrega una capa de 15 centímetros de restos orgánicos y se humedece. Se añade una capa más de entre 5 y 10 centímetros de estiércol desmenuzado y humedece; finalmente se alternan otras capas iguales a las anteriores.

Se debe evitar que la composta se seque para no tener invasión de ácaros, hormigas u otros animales, o que se moje en exceso porque proliferan los hongos y despide mal olor. La composta se voltea a los 15 días y luego cada semana.

Finalmente se tiene que cuidar que la temperatura se mantenga entre los 50 y 60 grados Celsius, si no aumentó el calor, voltear nuevamente y agregar tierra, agua, estiércol o residuos verdes. Hay que mantener un equilibrio entre material verde y seco, adicionar tierra para que los microorganismos aceleren el proceso y una vez lista la composta, se almacena en costales y guarda en un lugar seco hasta que se utilices para fertilizar tu huerto casero o tus macetas.

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