Profesor del Tec de Monterrey analiza cómo detectar COVID-19 en agua residual

Analizar metodologías aplicadas reportadas hasta hoy para detectar el SARS-COV-2 en agua residual y proponer mejores prácticas, protocolos eficientes y robustos para su detección es el objetivo del estudio realizado por Pabel Cervantes, catedrático del Tec de Monterrey.

“Estos análisis sirven como un sistema de monitoreo que alerta a las autoridades sanitarias acerca de brotes de COVID-19 en diferentes poblaciones” ,señala el integrante de la Escuela de Ingeniería y Ciencias (IEC) en campus Puebla.

Cervantes indicó que el nuevo coronavirus se ha detectado en Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), estaciones de bombeo, pozos de registro, redes de alcantarillado y lodos, en instalaciones de países en diferentes partes del mundo.

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“Estos análisis sirven como un sistema de monitoreo que alerta a las autoridades sanitarias acerca de brotes de COVID-19 en diferentes poblaciones”.

En entrevista exclusiva para CONECTA, el investigador expuso que, aunque este virus se ha detectado en las corrientes de aguas residuales, aún no existe un método sólido para su detección y cuantificación.

En el estudio, en el que también colaboraron Iván Moreno y Julián Carrillo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), otro de los objetivos fue el de brindar conocimientos sobre la metodología de concentración viral.

Límite de detección, ocurrencia, persistencia y perspectivas post-COVID relacionadas con las implicaciones de la presencia del virus en las aguas residuales, fueron aspectos tomados en cuenta para el estudio.

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“La detección del virus en aguas residuales se ha realizado a través de métodos como el de polietilenglicol (PEG) para la precipitación de material viral y la ultrafiltración a nivel de peso molecular”, señala el doctor Pabel.

Los resultados arrojados por el momento en el estudio sugieren la necesidad de una metodología rigurosa para dilucidar los casos positivos en determinadas regiones, a partir de copias genómicas en aguas residuales.

“El reto es implementar el monitoreo de la epidemia a través de aguas residuales; implica su financiación, la creación de un mecanismo de comunicación entre los científicos que monitorean la propagación y las autoridades que determinan las medidas de restricción”.

Pabel Cervantes señala que otra ventaja de monitorear el virus en el agua residual, es que detecta cargas virales de personas asintomáticas a la enfermedad.

“Al detectar su presencia, ya sea por personas sintomáticas o asintomáticas, las autoridades pueden cambiar los semáforos y las restricciones hacia algunas más rigurosas, evitando el colapso de los servicios de salud”.

Es por lo anterior que Cervantes apunta que invertir en un monitoreo como el que propone su estudio, significaría ahorros al sistema de salud, al evitar la saturación de camas COVID y número de pruebas.

“Aplicar este monitoreo de manera sistemática, ayudaría no solo en esta pandemia, si no en la vigilancia de otras enfermedades” finalizó el experto.

 

Fuente: Conecta

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